Por Alessia Genoves
“Terrorista” es declarada la Hermandad Musulmana en por la Casa Blanca de los Estados Unidos de América. El hecho ha tenido lugar en la fecha del 24 de noviembre de 2025, el Presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, firmó una Orden Ejecutiva que inicia el proceso formal para designar a ciertos capítulos de la Hermandad Musulmana como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO, por sus siglas en inglés) y como Terroristas Globales Especialmente Designados (SDGT).
La Casa Blanca, en consecuencia, ordena al Secretario de Estado y al Secretario del Tesoro presentar un informe en un plazo de 45 días para evaluar la designación de filiales en Líbano, Egipto y Jordania. La medida busca “eliminar las capacidades y operaciones de los capítulos designados, privarlos de recursos y poner fin a cualquier amenaza que dichos capítulos representen para los nacionales estadounidenses y la seguridad nacional de los Estados Unidos”.
El Congreso de los Estados Unidos, por su parte, habría sentado las bases, documentando el registro histórico de la organización que no omite la mención del asesinato de primeros ministros egipcios en las décadas de 1940 y 1950, su influencia ideológica en la Revolución Iraní de 1979 y su papel en la creación y sostenimiento de Hamas, organización responsable de la Intifada y miles de ataques contra civiles israelíes.
La Casa Blanca contra la Hermandad Musulmana
“El Presidente Donald J. Trump Inicia el Proceso para Designar Ciertos Capítulos de la Hermandad Musulmana como Organizaciones Terroristas Extranjeras y Terroristas Globales Especialmente Designados”, así se titula la hoja publicada por la Casa Blanca, éste 24 de noviembre de 2025. El documento enmarca en las disposiciones del Título 8 del Código de los Estados Unidos, Sección 1189, y el Título 50, Sección 1702, junto con la Orden Ejecutiva 13224. La narrativa se construye sobre la premisa de una “amenaza extraordinaria”, utilizando el ataque del 7 de octubre de 2023 como un catalizador reciente que justifica la acción.
El documento señala que “el ala militar del capítulo libanés de la Hermandad Musulmana ayudó a grupos terroristas a lanzar múltiples ataques con cohetes contra objetivos civiles y militares dentro de Israel”. Cuantitativamente, se afirma que “un alto líder egipcio de la Hermandad Musulmana alentó ataques violentos contra los socios y los intereses deEstados Unidos en el Medio Oriente el mismo día en que Hamas perpetró el ataque del 7 de octubre”.
El documento establece un mandato ejecutivo de 45 días para que los Secretarios de Estado y del Tesoro tomen acción tras la presentación del informe, un plazo perentorio que refleja la urgencia atribuida a la medida.
La Hermandad Musulmana vista por EEUU
Los testimonios ante el Subcomité de Seguridad Nacional del Congreso de los Estados Unidos del 11 de julio de 2018 proporcionan la base doctrinal para la caracterización de la Hermandad Musulmana. El fundador, Hassan al-Banna, estableció en 1928 un lema de cinco puntos que permanece vigente: “Alá es nuestro objetivo, el Profeta es nuestro líder, el Corán es nuestra constitución, la yihad es nuestro camino, morir por la causa de Alá es nuestra mayor esperanza”.
El Dr. Hillel Fradkin, del Hudson Institute, testimoni que “Banna propuso este objetivo político-religioso como la alternativa al nuevo estado-nación político de su Egipto natal” y que “su proyecto era necesariamente global en principio”. El discurso salafista-yihadista de la Hermandad se ve reforzado por las enseñanzas de Sayyid Qutb, cuyo libro“Hitos” es citado en el testimonio del Dr. Jonathan Schanzer de la Fundación para la Defensa de las Democracias (FDD) como un texto que “culpaba a los cristianos y judíos de la crisis del mundo musulmán”.
Schanzer detalló que Qutb escribió: “Una de las tretas jugadas por la judería mundial es que los judíos puedan penetrar en el cuerpo político de todo el mundo y luego puedan ser libres de perpetrar sus malvados designios”. La conexión con el salafismo yihadista se cuantifica a través de figuras como Ayman al-Zawahiri, líder de Al-Qaeda, quien, según Fradkin, “es un ex Hermano Musulmán” y que “en un discurso reciente… hizo referencia a los viejos lazos, las viejas raíces entre la Hermandad y Al-Qaeda con gran nostalgia y dio la bienvenida a los miembros de la Hermandad a su propio proyecto”.
El expediente del Congreso de 2018 documenta una cronología de violencia política iniciada por la Hermandad Musulmana. El expediente cita el asesinato del Primer Ministro de Egipto, Mahmoud El-Nokrashy Pasha, en 1948, y el intento de asesinato del Presidente Gamal Abdel Nasser en 1954. Durante la audiencia, el Presidente del Subcomité, Ron DeSantis, declaró que “la Hermandad Musulmana ha sido militante desde sus inicios” y que “el miembro de la Hermandad Musulmana cometió numerosos actos de terrorismo, incluido el asesinato del primer ministro de Egipto en 1936” (refiriéndose a un intento anterior).
La influencia de la Hermandad en la Revolución Iraní se establece a través de sus vínculos ideológicos con el Ayatolá Ruhollah Jomeini. Aunque la Hermandad es una organización sunita y Jomeini era chiita, el testimonio del Dr. Zuhdi Jasser señala que el concepto de “islamismo político” o la creencia en un estado gobernado por la ley islámica (sharia) sirvió como un terreno común ideológico. Jasser testificó que “el islamismo es la ideología o movimiento político (cuyos adherentes) buscan establecer estados islámicos gobernados por la ley musulmana (sharia)”, un principio compartido por la Hermandad y el establishment iraní post-revolucionario.
La relación más directa, en términos de violencia es el papel de la Hermandad Musulmana, es la creación de Hamas. El Departamento de Estado designó a Hamas como una Organización Terrorista Extranjera el 8 de octubre de 1997. Durante la audiencia de 2018, se estableció que “la carta original emitida para establecer a Hamas en 1988 identificó al grupo terrorista como la rama palestina de la Hermandad Musulmana”.
El testimonio de Jonathan Schanzer detalló que “las redes de la Hermandad Musulmana recaudan dinero aquí en los EE. UU. para apoyar las actividades terroristas de Hamas en el Medio Oriente”. Se citó el caso de la Fundación Tierra Santa (Holy Land Foundation), con sede en Texas, de la cual “los líderes fueron condenados en 2008 por delitos que incluían proporcionar apoyo material a Hamas”.
Schanzer también citó un informe de 2012 donde “al menos diez miembros de Hamas viajaron a Malasia para entrenarse en preparación para un ataque transfronterizo contra Israel”, un entrenamiento que incluyó “secuestro de soldados, emboscadas antitanque y ataques de francotiradores”. El Departamento de Estado, en su lista de FTOs actualizada, mantiene a Hamas como designado desde 1997, responsabilizándolo de “miles de cohetes lanzados contra civiles israelíes, atentados suicidas y otros ataques terroristas que han asesinado a numerosos civiles israelíes”.
Hermandad financiada por el radicalismo árabe
La Orden Ejecutiva de 2025 delega en el Secretario del Tesoro la tarea de identificar y bloquear los activos. Testimonios del Congreso de 2018 ofrecen datos concretos. Según Schanzer, “después de que Morsi fue elegido, Doha (Qatar) dio al régimen egipcio miles de millones en ayuda”. Específicamente, “Doha dio al régimen de Morsi 2.500 millones de dólares desde agosto de 2012 hasta principios de 2013. En enero de 2013, anunció otros 2.500 millones de dólares en ayuda, enviando 2.000 millones en préstamos y una subvención de 500 millones de dólares”.
Para julio de 2013, “Qatar había bombeado US$8,000 millones de dólares en ayuda financiera a Egipto”, según el Financial Times citado en el testimonio. Turquía es identificada como otro patrocinador estatal clave. Schanzer declaró que el presidente turco Recep Tayyip Erdogan “admitió en 2015 que proporcionó US$2.000 millones de dólares a Morsi en un momento en que nadie más estaba ayudando a Egipto”.
Además, se señaló que “al menos 1.500 miembros de la Hermandad Musulmana egipcia encontraron refugio en Turquía” después del derrocamiento de Morsi en 2013. En el contexto libio, “un informe de la ONU de marzo de 2013 notó que en 2011 y 2012, Qatar violó el embargo de armas de la ONU ‘proporcionando material militar a las fuerzas revolucionarias mediante la organización de un gran número de vuelos y la entrega de una variedad de armas y municiones'”.
Un informe del periódico egipcio Al-Masry Al-Youm, citado por Schanzer, afirmó que “Doha ha proporcionado más de US$750 millones de euros (890 millones de dólares) a grupos extremistas en Libia desde 2011″.
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