Bukele traslada restos de Francisco Morazan a Nuevo Mausoleo

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Por: Neftali Hernandez Pereira


Traslado militar y apertura gratuita

Una comitiva militar condujo el miércoles 23 de septiembre la urna con los restos de Francisco Morazán desde el Cementerio de Los Ilustres hasta el Jardín Centroamérica, en el Centro Histórico de San Salvador.

Soldados de gala, antorchas y un carruaje acompañaron parte del recorrido, y miembros de la Fuerza Armada depositaron el féretro en la cripta. Esa noche el presidente Nayib Bukele informó el traslado en la red X y calificó la obra como un mausoleo levantado “especialmente” para custodiar los restos. El público pudo ingresar desde el jueves 24 de septiembre, a partir de las 7:00 p. m., sin pagar entrada, y se formaron filas considerables durante la primera noche.

Sable conmemorativo y mensaje presidencial

Durante la ceremonia, Bukele colocó un sable sobre un pedestal de mármol blanco, junto al busto del general. Después publicó que Morazán “nació hondureño, pero vivió, luchó y murió como centroamericano”.

La pieza es una réplica simbólica: la espada que el militar usó en combate se conserva en Managua, en manos del empresario Piero Coen, descendiente del prócer. La Presidencia salvadoreña resaltó la batalla de Morazán por una región unida, libre y soberana, y presentó el traslado como parte de un plan de recuperación del Centro Histórico capitalino.

Ubicación y estructura del Jardín Centroamérica

El mausoleo se levanta junto al Palacio Nacional, en un jardín nuevo vinculado con la fachada del antiguo hotel El Palacio, en las coordenadas 13°41?49? N y 89°11?31? O. Tiene dos niveles.

En el primero se encuentra la urna, acompañada de un pebetero cuya llama representa el ideal de una Centroamérica unida, libre y democrática. En el mismo Palacio Nacional se exhiben objetos vinculados con el general que forman parte del patrimonio salvadoreño.

Origen tegucigalpense y primeros cargos

Morazán nació en Tegucigalpa el 3 de octubre de 1792; su padre, Eusebio, tenía 21 años y su madre, Guadalupe Quesada, 27. Lo bautizaron trece días después y murió cuando le faltaban 18 días para cumplir cincuenta años. En septiembre de 1821, con la independencia, firmó el acta de Tegucigalpa, y en noviembre asumió como capitán de las milicias patrióticas. El 28 de septiembre de 1824 pasó a ser Secretario General del gobierno hondureño, encabezado por su pariente político Dionisio de Herrera, y en abril de 1826 presidió el Consejo Representativo del Estado.

Tras la independencia, las cinco provincias dejaron de depender de la Capitanía General de Guatemala. En ese momento, los comerciantes de la capital guatemalteca chocaban con los de las provincias, y esa tensión económica alimentó la división entre liberales y conservadores.

Gestión federal antes de la disolución

Morazán gobernó Honduras desde el 26 de noviembre de 1827, asumió la presidencia de la Federación el 16 de septiembre de 1830 y fue reelecto el 2 de febrero de 1835. Su mandato terminó el 1 de febrero de 1839, después de diez años de predominio político. Además encabezó tres veces el Estado hondureño entre 1827 y 1830, dos veces el salvadoreño (1832 y 1839-1840) y una el costarricense (1842).

En 1829 hizo instalar la primera imprenta de Honduras y mandó traer troqueles para acuñar moneda. Ese mismo año expulsó al Arzobispo de Guatemala y a varios frailes, enviados a La Habana. En mayo de 1830 sancionó una ley que reconocía como herederos a los hijos naturales de los clérigos. Durante su presidencia se decretó una nueva Constitución (13 de febrero de 1835), se aprobó la ley orgánica de la Hacienda Federal (27 de febrero de 1837) y se encargó a los ingenieros Bailey y Bates un estudio sobre un canal interoceánico por Nicaragua.

El gobierno federal compró tabaco en Costa Rica por 34,000 pesos en diciembre de 1834 y recibió 17,450 libras en febrero de 1835. Un historiador costarricense sostiene que Morazán restableció el orden, fortaleció la educación pública y mejoró las finanzas, aunque no logró afianzar la paz. El propio general declaró que ni el oro del Guayape ni las perlas de Nicoya volverían a adornar la corona del Marqués de Aycinena, en alusión a la familia más poderosa de la aristocracia guatemalteca.

Proyecto unionista y respaldo militar salvadoreño

En 1829, más de 2,000 soldados hondureños y salvadoreños, agrupados en el Ejército aliado protector de la Ley, sitiaron Guatemala, que capituló el 12 de abril. El apoyo salvadoreño se repitió después: 1,300 hombres partieron de Santa Ana el 9 de marzo de 1838 y otros 1,000 se sumaron en septiembre.

El 6 de abril de 1839, en el Espíritu Santo, las fuerzas de Honduras y Nicaragua bajo el mando de Francisco Ferrera se enfrentaron a las salvadoreñas dirigidas por Morazán, quien resultó herido en el brazo derecho. Cinco meses más tarde, en San Pedro Perulapán, derrotó a un contingente que duplicaba al suyo, compuesto por hondureños y nicaragüenses. Gobernó El Salvador entre el 11 de julio de 1839 y el 5 de abril de 1840. El 19 de marzo de 1840, tras su derrota en Guatemala, llegó a La Antigua con 1,300 hombres, el 65 % de los más de 2,000 de 1829. Se embarcó el 8 de abril en la goleta Izalco, Carrillo le negó asilo en Puntarenas el 22 de abril y el 16 de julio firmó en David, Panamá, su manifiesto a los centroamericanos. En esa ciudad escribió además la primera parte de sus Memorias, que se publicaron en 1855 en un periódico de San Vicente y se reeditaron en París en 1870. En abril de 1842 desembarcó en Caldera para reconstruir desde Costa Rica la república federal. El oficial Gerardo Barrios figura entre sus mandos en ese país: el 3 de septiembre de 1842 recibió autoridad para apresar familias de soldados fugitivos.

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Fusilamiento del 15 de septiembre de 1842

Su gobierno en Costa Rica duró cinco meses, apenas el 0.8 % de su vida de casi 600 meses. Tras el Pacto del Jocote del 11 de abril, Carrillo abandonó el poder y Morazán asumió el mando provisional el 12. El 3 de mayo elevó en 5,000 pesos las rentas públicas y el 30 de mayo declaró el estado de guerra, con la calificación de enemigo para quien tuviera un fusil. La Asamblea lo proclamó “Libertador de Costa Rica” el 15 de julio y el 20 de julio integró al Estado a la Federación. El 13 de septiembre, 5,000 rebeldes rodearon el cuartel principal de San José. Escapó al día siguiente hacia Cartago, donde el comandante Pedro Mayorga se escondió y lo capturaron.

El 15 de septiembre se confesó con el presbítero Gabriel del Campo, entró a San José a la una de la tarde, dictó su testamento a su hijo Francisco y fue fusilado esa misma tarde en el costado suroeste de la antigua plaza principal, hoy Parque Central. Un historiador atribuye la rebelión a los abusos de las tropas indígenas de su ejército y considera que subestimó la fuerza del alzamiento. Su testamento comienza con la fecha del aniversario de la independencia y una declaración de que moría en la religión de “el autor del Universo”; los captores eligieron ese día para la ejecución.

Consecuencias posteriores en Costa Rica y El Salvador

Para entonces el pacto federal llevaba tres años roto, desde el 1 de febrero de 1839. Siete años después del fusilamiento, el presidente costarricense José María Castro ordenó exhumar los restos, luego de que la Asamblea salvadoreña lo pidiera en marzo de 1848, y explicó su decisión por las “muy fuertes simpatías” que sentía hacia El Salvador.

La medida también sacó de Costa Rica los restos de un líder con peso político en toda la región. El presidente salvadoreño Doroteo Vasconcelos correspondió el 1 de febrero de 1849 con la orden de entregar los restos de los expresidentes costarricenses Braulio Carrillo y Manuel Aguilar. En 1887, Costa Rica dedicó a Morazán un parque en San José.

Sepultura en El Salvador y recorrido de la urna

Las fuentes ofrecen dos versiones sobre el deseo de ser enterrado en El Salvador: en una figura en el testamento y en otra fue solo verbal y no consta por escrito. La exhumación se ordenó el 6 de noviembre de 1848, los huesos fueron cremados y la urna zarpó de Puntarenas el 14 de enero de 1849 en el bergantín-goleta Chambon, con 12 marineros, y anclaron en Acajutla el 26 de enero. En Sonsonate la recibieron con 21 cañonazos, una escolta de 25 hombres y más de 300 personas con velas y antorchas. El 3 de abril partió hacia Santa Ana un cortejo de unas 300 personas, entre ellas 200 jinetes, que llegó a las 16:00 del día siguiente. Los conflictos con Guatemala y el terremoto del 16 de abril de 1854 retrasaron su instalación definitiva. Barrios dispuso llevar las cenizas de Morazán y de su esposa, María Josefa Lastiri, a San Salvador.

Llegaron el 14 de septiembre de 1858 y el 17 un batallón de honor las escoltó al cementerio. Tropas guatemaltecas profanaron el primer monumento en 1863, y después se erigió otro en la sección de hombres ilustres del Cementerio General. Un historiador afirma que los restos se destruyeron ese año.

Reacciones políticas y ciudadanas

El expresidente hondureño Manuel Zelaya afirmó en sus redes: “Acierta Nayib Bukele”. Agregó que honrar a Morazán implica recordar la unión centroamericana como un proyecto de “identidad, soberanía, libertad y futuro compartido”. Señaló que el mausoleo puede acercar al prócer a las nuevas generaciones y citó al escritor Álvaro Contreras. Su respaldo llegó pese a las diferencias políticas que lo separan de Bukele.

La mayoría de los hondureños también celebró la medida, incluidos políticos del partido Libre. Otras voces la vieron como un montaje mediático, mientras otras la consideraron un homenaje a una figura decisiva para la región. Un video sobre la frontera entre Honduras y El Salvador, atribuido a Zelaya y difundido en TikTok tras el anuncio, en realidad se grabó en febrero de 2022. Hasta el 29 de septiembre, los reportes revisados no recogen posturas de embajadas ni cancillerías.

Toponimia y monumentos en Centroamérica

En el Centro Histórico de San Salvador se encuentra la Plaza Francisco Morazán, con el monumento más antiguo de la ciudad: altorrelieves de batallas y cinco figuras que representan a las repúblicas de la Federación. El presidente Rafael Zaldívar la inauguró el 15 de marzo de 1882, al cumplirse 40 años de la muerte del general, con una escultura en mármol de Carrara de los hermanos Durini.

El departamento salvadoreño de Morazán se creó el 14 de julio de 1875 con el nombre de Gotera, por disposición del presidente Santiago González, y una ley del 14 de marzo de 1887 le asignó el actual. Tiene 169,784 habitantes según el Censo de 2024 y una extensión de 1,447 kilómetros cuadrados.

El departamento hondureño de Francisco Morazán data del 28 de junio de 1825, y el presidente Tiburcio Carías Andino le cambió el nombre el 11 de enero de 1943, al cumplirse cien años de la muerte del prócer. Su cabecera es el Distrito Central, formado por Tegucigalpa y Comayagüela; abarca 8,619 kilómetros cuadrados y 28 municipios. El 27 de agosto de 1882, el gobierno hondureño dispuso levantar la estatua ecuestre en la plaza central de Tegucigalpa, y el conjunto de obras encargadas costó 27,000 pesos. Honduras cuenta además con la Universidad Pedagógica Nacional “Francisco Morazán”. En San José de Costa Rica, un busto de mármol de Durini se inauguró el 10 de agosto de 1887 y un decreto del 15 de septiembre de ese año dedicó a Morazán el parque municipal. En 1993, tras una remodelación, se colocó allí una efigie de bronce de 35 centímetros.

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