Por: Neftali Hernandez Pereira
Autoridades panameñas incautaron 1.2 toneladas de cocaína ocultas en un cargamento de madera con destino a Bélgica, proveniente de El Salvador. La operación, coordinada con agencias internacionales, revela la complejidad de las rutas del narcotráfico transatlántico.
Panamá, históricamente clave en el tránsito de drogas hacia EE.UU. y Europa, enfrenta un desafío persistente: entre 2020 y 2023, decomisó más de 120 toneladas de cocaína, mientras autoridades regionales refuerzan la cooperación para combatir redes criminales.
#Decomiso | La Fiscalia de Drogas de Colón y Guna Yala, en diligencia de allanamiento y registro a un contenedor en un puerto, ubicó 1152 paquetes de presunta droga proveniente de El Salvador, con trasbordo en Panamá y destino final Bélgica. pic.twitter.com/Z9OVFWttoI
— Procuraduría General de la Nación (@PGN_PANAMA) April 24, 2025
El Servicio Nacional Aeronaval (SENAN) y el Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT) ejecutaron la operación conjunta en el puerto de Manzanillo, provincia de Colón, tras recibir información de inteligencia que señalaba irregularidades en la documentación del contenedor.
La mercancía, declarada como productos de madera, llegó procedente de El Salvador y fue sometida a verificación mediante escáneres de rayos X, tecnología que permitió detectar alteraciones en la estructura del cargamento. Al inspeccionar físicamente el contenedor, los agentes encontraron compartimentos ocultos donde se almacenaban paquetes rectangulares recubiertos con material aislante.
El Ministerio de Seguridad de Panamá confirmó que los paquetes incautados contenían clorhidrato de cocaína de alta pureza, con un valor aproximado en el mercado europeo de 48 millones de euros. La droga estaba organizada en 1,150 paquetes con distintos sellos y marcas, característica que las autoridades asocian con diferentes grupos criminales involucrados en la cadena de distribución.
“Esta incautación representa un golpe significativo a las estructuras del narcotráfico internacional que utilizan nuestro país como plataforma logística”, declaró el director del SENAN durante la conferencia de prensa realizada en la sede principal en Ciudad de Panamá. “El caso muestra la sofisticación de estas organizaciones, que aprovechan el intenso flujo comercial marítimo para camuflar sus operaciones ilícitas”.
La investigación revela conexiones con carteles centroamericanos y europeos, particularmente con organizaciones criminales de los Balcanes y Países Bajos. Según las autoridades, el cargamento habría sido distribuido a través de redes establecidas en Amberes, puerto que se ha convertido en punto estratégico para la entrada de narcóticos al continente europeo.
“Venimos monitoreando esta ruta desde hace varios meses tras detectar un incremento en los envíos comerciales con irregularidades documentales”, explicó el comisionado de SENAFRONT. “Esta modalidad utiliza empresas fachada que aparentan legitimidad para transportar productos manufacturados mientras ocultan sustancias ilícitas”.
El Director Nacional Antidrogas indicó que la operación forma parte de la estrategia “Escudo Continental”, iniciativa regional que coordina esfuerzos entre países de origen, tránsito y destino de estupefacientes. La investigación contó con la colaboración de agencias internacionales como la DEA estadounidense y EUROPOL.
Las autoridades panameñas han intensificado la vigilancia en sus terminales portuarias, que manejan aproximadamente 7 millones de contenedores anuales. El sistema de perfilamiento de riesgo implementado desde 2022 ha permitido incrementar en un 35% la efectividad de las inspecciones.
El Fiscal Antidroga asignado al caso señaló que se han iniciado investigaciones para identificar a los responsables locales e internacionales. “Estamos siguiendo la pista del financiamiento, la logística y las conexiones con funcionarios que pudieran haber facilitado esta operación”, afirmó.
un corredor estratégico para el narcotráfico
El territorio panameño comenzó a consolidarse como punto estratégico para el narcotráfico durante los años 80, cuando el régimen de Manuel Noriega estableció relaciones con carteles colombianos, facilitando el transporte de cocaína hacia Estados Unidos. Tras la invasión estadounidense de 1989, las rutas se fragmentaron pero no desaparecieron.
En la década de 2000, Panamá registraba decomisos anuales que superaban las 30 toneladas de cocaína. El año 2015 marcó un récord histórico con aproximadamente 80 toneladas incautadas en diferentes operativos terrestres, marítimos y aéreos.
Entre 2020 y 2023, las autoridades panameñas reportaron al menos 15 operaciones de gran escala. Destaca el operativo de agosto de 2022, cuando se encontraron 7.5 toneladas de cocaína en un barco procedente de Colombia que pretendía continuar hacia Guatemala. En marzo de 2023, otra operación resultó en el decomiso de 5 toneladas en la provincia de Darién, en la frontera con Colombia.
La posición geográfica de Panamá, con 2,988 kilómetros de costas entre el Pacífico y el Caribe, junto con el Canal interoceánico, convierten al país en punto neurálgico para el transporte legal e ilegal de mercancías. Las organizaciones criminales han aprovechado la infraestructura logística y financiera para establecer complejas redes de distribución.
Desafíos regionales frente al narcotráfico
El tráfico de drogas en Centroamérica mantiene su presencia pese a iniciativas multilaterales implementadas durante la última década. La Iniciativa Regional de Seguridad promovida por Estados Unidos ha destinado más de 3.2 billones de dólares para fortalecer capacidades de interdicción en la región desde 2017.

Droga incautada en España procedente de El Salvador en octubre de 2021 Cortesia Guardia Civil Española
El programa “Operación Martillo”, que coordina fuerzas navales y aéreas de 14 países, ha reforzado la vigilancia marítima en ambos océanos. Según datos de la DEA, estas acciones redujeron en un 22% el flujo de cocaína hacia Norteamérica entre 2018 y 2023.
Los resultados presentan contrastes significativos entre países. Mientras Panamá ha extraditado a 45 presuntos narcotraficantes hacia Estados Unidos desde 2020, naciones como Colombia y Ecuador enfrentan escaladas de violencia asociadas al crimen organizado.
La fragmentación de grandes carteles ha derivado en estructuras más pequeñas pero interconectadas, dificultando su identificación y desmantelamiento. La corrupción en instituciones locales continúa representando un obstáculo para las estrategias antinarcóticos.
Las nuevas tecnologías han modificado los métodos operativos. Las autoridades regionales reportan uso de submarinos semi-sumergibles, drones para vigilancia y sistemas cifrados de comunicación. Simultáneamente, herramientas de inteligencia artificial para analizar patrones de tráfico marítimo y terrestre han mejorado la capacidad de prevención.
En el contexto judicial, la cooperación internacional se ha intensificado mediante convenios bilaterales y regionales que facilitan el intercambio de información y procedimientos expeditos de extradición. Sin embargo, la demanda persistente en mercados consumidores, principalmente Norteamérica y Europa, mantiene la presión sobre la región como zona productora y de tránsito.
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3 respuestas a “Panamá intercepta cocaína con destino a Europa”
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