Por Alessia Genoves
El Bitcoin ya no será obligatorio como medio de pago, frente al uso del dólar (art. 7), tras reforma a la Ley Bitcoin. Éste cambio fue aprobado a través del Dictamen Favorable 3-A, durante la Sesión Plenaria Ordinaria No. 41, dándo un giro a la Ley Original, promulgada el 21 de septiembre de 2021. Además, se establece la eliminación del artículo 12, que permitía el pago de obligaciones monetarias del Estado en Bitcoin. Estas modificaciones subyacen a los acuerdos de las políticas públicas económicas influenciadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el contexto de la emisión de préstamos y las decisiones generadas en torno a la adopción del Bitcoin como moneda de curso legal en El Salvador.
En cuanto a las compras de Bitcoin, según el informe Nayib Bukele Portfolio Tracker, muestra que el gobierno salvadoreño ha logrado una plusvalía significativa en sus inversiones, con un valor total de $616,596,665.48 al 1 de febrero de 2025. Sin embargo, la reforma a la Ley Bitcoin refleja un cambio en la dirección de las políticas públicas, alineándose más con las recomendaciones del FMI, que ha expresado preocupaciones sobre los riesgos asociados con la adopción de Bitcoin como moneda de curso legal.
Reforma a la Ley Bitcoin y la Ley Original
La reforma a la Ley Bitcoin introduce cambios sustanciales en comparación con la Ley Original, particularmente en lo que respecta a la obligatoriedad de aceptar Bitcoin como medio de pago. En la Ley Original, el artículo 7 establecía que “todo agente económico deberá aceptar Bitcoin, como forma de pago cuando así le sea ofrecido por quien adquiere un bien o servicio”. Sin embargo, la reforma modifica este artículo para establecer que “únicamente las personas naturales, o jurídicas con total participación privada, podrán aceptar Bitcoin, como forma de pago cuando así le sea ofrecido por quien adquiere un bien o servicio o para el pago de cualquier obligación monetaria” (Reforma a la Ley Bitcoin, Art. 7). Este cambio elimina la obligatoriedad de aceptar Bitcoin, permitiendo que su uso sea voluntario y limitando su aplicación al sector privado.
Además, la reforma elimina el artículo 12 de la Ley Original, que establecía que “todas las obligaciones en dinero expresadas en Dólares, existentes con anterioridad a la vigencia de la presente Ley, podrán ser pagadas en Bitcoin” . En su lugar, la reforma establece que “las obligaciones monetarias del Estado, domésticas y externas, deberán ser pagadas en las monedas que fueron contraídas”, en el mismo artículo. Esto implica que el Estado ya no aceptará Bitcoin como medio de pago para sus obligaciones financieras, lo que representa un alejamiento significativo de la política inicial de adopción de Bitcoin como moneda de curso legal.
En cuanto a la Ley del Fideicomiso de Fondos Bitcoin, esta fue creada para respaldar la convertibilidad automática e instantánea de Bitcoin a dólares. Sin embargo, con la reforma a la Ley Bitcoin, se observa un cambio en la dirección de las políticas públicas, alineándose más con las recomendaciones del FMI, que ha expresado preocupaciones sobre los riesgos asociados con la adopción de Bitcoin como moneda de curso legal. El FMI ha señalado que “los riesgos relacionados con Bitcoin disminuirán significativamente” con la implementación de reformas que hagan su aceptación voluntaria y delimiten la participación del sector público en actividades relacionadas con Bitcoin (FMI, Comunicado de Prensa No. 24/485).
Negociaciones del FMI para El Salvador
El FMI ha desempeñado un papel crucial en la reestructuración de las políticas económicas de El Salvador, particularmente en lo que respecta a la adopción de Bitcoin. En diciembre de 2024, el FMI llegó a un acuerdo técnico con El Salvador para un programa de 40 meses bajo el Servicio Ampliado del Fondo (SAF) por un monto de USD 1.4 mil millones. Este programa tiene como objetivo “reforzar la sostenibilidad fiscal y externa, mediante la aplicación de un plan de consolidación fiscal ambicioso y favorable al crecimiento, así como medidas para fortalecer las reservas” (FMI, Comunicado de Prensa No. 24/485).
El FMI también destacó que “los esfuerzos para mejorar la gobernanza, la transparencia y la resiliencia serán esenciales para impulsar la confianza y el potencial de crecimiento del país” (FMI, Comunicado de Prensa No. 24/485). Además, el FMI señaló que “los riesgos relacionados con Bitcoin se están mitigando, ya que la aceptación de Bitcoin por el sector privado será voluntaria y la participación del sector público en actividades relacionadas con Bitcoin estará delimitada”.
En términos cuantitativos, el FMI proyecta que el déficit fiscal de El Salvador se reducirá al 2.9% del PIB en 2025, frente al 4.7% estimado para 2024. Además, se espera que las reservas internacionales netas aumenten a USD 4.4 mil millones en 2025, impulsadas por los desembolsos del FMI y un mayor financiamiento multilateral, según reza el comunicado.
Compras de Bitcoin en El Salvador
De acuerdo con el informe titulado Nayib Bukele Portfolio Tracker, las compras de Bitcoin realizadas por el gobierno de El Salvador han generado una plusvalía significativa desde su adquisición. El informe detalla que el valor total de las tenencias de Bitcoin del gobierno salvadoreño alcanzó los $616,596,665.48 al 1 de febrero de 2025 , con un total de 86,055 Bitcoins en su cartera. La plusvalía generada asciende a $179,055,691.49, lo que refleja una apreciación considerable en el valor de las inversiones en Bitcoin. Las compras de Bitcoin se realizaron en diferentes momentos, con precios unitarios que variaron significativamente. Por ejemplo, en noviembre de 2022, el gobierno adquirió 807 bitcoins a un precio promedio de $47,639.40 por unidad, con un costo total de $38,444,997.22.
Historial de Compras de Bitcoin – Nayib Bukele
Al 1 de febrero de 2025, el valor de esta adquisición ascendió a $82,178,944.52, lo que representa una plusvalía de $113.7660,345.17 por unidad, con un costo total de $25,344,971.40. El valor de esta adquisición alcanzó los $42,769,710.90 en 2025, generando una plusvalía del 68.75%. El informe también destaca que las compras más recientes, realizadas en diciembre de 2024, incluyeron 11 bitcoins adquiridos a un precio promedio de $97,226.54 por unidad, con un costo total de $1,069,491.94. El valor de esta adquisición aumentó a $1,120,159.10 en 2025, lo que representa una plusvalía del 4.74%. Estas cifras reflejan no solo la volatilidad del mercado de Bitcoin, sino también la estrategia de adquisición escalonada implementada por el gobierno salvadoreño, que ha permitido aprovechar las fluctuaciones del precio para generar ganancias significativas.
Estimaciones de Fitch Ratings y el Impacto en la Calificación Crediticia
Fitch Ratings, en su informe del 7 de enero de 2025, elevó la calificación crediticia de El Salvador a ‘B-‘ en la categoría de Largo Plazo, superando la calificación de ‘CCC+’ establecida en abril de 2024. Además, la calificación de Corto Plazo se elevó a ‘B’, superando la anterior de ‘C’, y el techo país se incrementó a ‘B+’, superando el anterior de ‘B’. Estas mejoras en las calificaciones crediticias reflejan una reducción en las necesidades de financiamiento y una mejora en el acceso a los mercados internacionales de capital.
Fitch destacó que “la mejora en la calificación de El Salvador refleja la reducción en las necesidades de financiamiento y el alivio de las restricciones financieras, respaldado por el regreso al acceso a los mercados y el reciente programa anunciado con el FMI” (Fitch Ratings, 07 de enero de 2025). Además, Fitch señaló que “el acuerdo con el FMI debería apoyar la implementación de medidas de consolidación fiscal, lo que, junto con la reducción de la deuda a corto plazo y la recompra de deuda externa, debería reducir las necesidades de financiamiento”,
Sin embargo, Fitch también advirtió que “la capacidad de pago podría verse bajo mayor presión a mediano plazo, a medida que aumenten los costos de endeudamiento y los pagos de intereses acumulados (5.7% del PIB) a las AFPs venzan en 2027”. Esto indica que, aunque las condiciones financieras han mejorado, aún existen desafíos significativos en la sostenibilidad de la deuda a largo plazo.
Ratings exige regulaciones
La adopción de Bitcoin como moneda de curso legal en El Salvador en 2021 fue un movimiento sin precedentes en la historia económica del país. El FMI ha señalado que “la transparencia fiscal se fortalecerá sustancialmente, empezando por esfuerzos tempranos para mejorar el marco de responsabilidad fiscal, al igual que la información que se publica sobre la deuda pública, las pensiones, las empresas estatales, y los contratos públicos con transparencia sobre los beneficiarios finales” (FMI, Comunicado de Prensa No. 24/485).
Además, el FMI ha destacado que “las primeras reformas se centrarán también en el establecimiento de un marco sólido de lucha contra la corrupción y en la mejora de los mecanismos de lucha Antilavado de Activos y Contra Financiamiento del Terrorismo (ALA/CFT), en consonancia con las mejores prácticas internacionales”, menciona en el comunicado. Estas medidas son esenciales para fortalecer la confianza de los inversionistas y mejorar el clima de negocios en El Salvador.
En cuanto a las perspectivas futuras, el FMI ha proyectado que el crecimiento del PIB real de El Salvador se desacelerará a 1.9% en 2024, frente al 3.5% registrado en 2023, pero se espera que aumente a 2.3% en 2025 (Fitch Ratings, 07 de enero de 2025). Sin embargo, el FMI ha advertido que “el reciente repunte en la actividad económica, respaldado por proyectos de infraestructura y un aumento en las llegadas de turistas, podría verse afectado por una desaceleración en el consumo privado y los riesgos externos, como un posible endurecimiento de las políticas migratorias y comerciales en los Estados Unidos” .
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