Por Alessia Genoves
La Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó con 57 votos a favor un presupuesto de $7,269,060 dólares para la recién creada Superintendencia de Regulación Sanitaria (SRS). La aprobación se dio mediante la Pieza de Correspondencia 2-A, durante la Sesión Plenaria Ordinaria No. 20, celebrada el 17 de septiembre de 2024. Este monto contrasta con los $14,025,350 que se habían asignado anteriormente a la Dirección Nacional de Medicamentos (DNM), entidad que fue derogada el 20 de junio de 2024 y cuyas funciones han sido absorbidas por la nueva Superintendencia.
#Plenaria20 | Con 57 votos a favor, reformamos la Ley de #Presupuesto2024, con el objetivo de incorporar el presupuesto especial de la @SRS_SV. pic.twitter.com/NSBqXxMB96
— Asamblea Legislativa 🇸🇻 (@AsambleaSV) September 17, 2024
Creación de la SRS
La Ley de la SRS fue aprobada por la Asamblea Legislativa con 65 votos a favor, según el Dictamen Favorable No. 19 de la Comisión de Salud. Esta nueva ley establece en su artículo 1 que la SRS se crea “como una institución autónoma de derecho público y con carácter técnico, con personalidad jurídica y patrimonio propio, con plena autonomía en el ejercicio de sus funciones”.
El artículo 3 de la ley define su objeto principal: “asegurar la accesibilidad, registro, calidad, disponibilidad, eficiencia y seguridad de los medicamentos y productos cosméticos para la población y propiciar el mejor precio para el usuario público y privado”. La ley se aplicará a todas las instituciones públicas y privadas relacionadas con medicamentos y productos cosméticos.
Estructura organizativa y atribuciones
Según el artículo 7 de la ley, la Superintendencia estará organizada por un Consejo, un Superintendente de Regulación Sanitaria como máxima autoridad, y varias intendencias. Estas incluyen la intendencia de productos farmacéuticos y afines, la de alimentos, bebidas y productos, la agropecuaria y productos afines, y la de vigilancia, además de las gerencias necesarias para su funcionamiento.
Las principales atribuciones de la SRS, establecidas en el artículo 4, abarcan un amplio espectro de responsabilidades. Estas incluyen el otorgamiento de inscripciones, registros sanitarios, reconocimientos de registro y autorizaciones de comercialización para los productos regulados. Además, la Superintendencia será responsable de emitir los permisos de importación y exportación, así como los relacionados con la promoción y publicidad de los productos bajo su jurisdicción. También tendrá la facultad de certificar a los establecimientos sujetos a regulación en cuanto a las buenas prácticas correspondientes, y autorizar y publicar la lista de medicamentos de venta libre.
Por su parte, el Superintendente, como figura central de la institución, tendrá facultades cruciales para el funcionamiento de la SRS. Entre estas se encuentra la responsabilidad de presentar al Consejo el proyecto de reglamento general de la ley, el cual posteriormente será propuesto al Presidente de la República para su aprobación. Además, el Superintendente podrá proponer al Consejo las tarifas por los trámites o servicios que desarrolle la Superintendencia, asegurando así la sostenibilidad financiera de la institución. También tendrá la autoridad para crear nuevas sedes administrativas y reestructurar las existentes, siempre y cuando estas acciones no impliquen un incremento en el presupuesto de la Superintendencia.
Disolución de la Dirección Nacional de Medicamentos
El artículo 39 de la Ley de la Superintendencia de Regulación Sanitaria marca un punto de inflexión en la regulación sanitaria del país al declarar disuelta la Dirección Nacional de Medicamentos, que había sido creada previamente en la Ley de Medicamentos. Esta decisión implica una transferencia completa de funciones, ya que todas las responsabilidades de la DNM serán absorbidas por la nueva Superintendencia.
El artículo 40 de la misma ley establece las bases para la transición patrimonial, dictaminando que “el patrimonio inicial de la Superintendencia se conformará por la totalidad del patrimonio de la Dirección Nacional de Medicamentos”. Esta disposición asegura una continuidad en los recursos materiales y financieros necesarios para el funcionamiento de la nueva entidad. Adicionalmente, los artículos 42, 43 y 44 abordan aspectos cruciales de la transición, regulando la transferencia de las obligaciones laborales y los procesos en curso de la DNM a la Superintendencia. Esto garantiza no solo la continuidad operativa, sino también la protección de los derechos laborales del personal y la integridad de los procesos administrativos y legales en marcha.
La implementación de la nueva Superintendencia ha requerido una serie de modificaciones legales para asegurar una transición fluida y eficaz. El Decreto Legislativo No. 979, aprobado el 19 de marzo de 2024 y publicado en el Diario Oficial No. 59, Tomo No. 442, del 23 de ese mismo mes y año, introdujo una reforma crucial al artículo 46 de la Ley de la Superintendencia de Regulación Sanitaria. Esta modificación estableció inicialmente que la ley entraría en vigencia a partir del 9 de agosto de 2024.
Sin embargo, el proceso legislativo no se detuvo ahí. Posteriormente, a través del Decreto Legislativo No. 30, fechado el 19 de junio de 2024 y publicado en el Diario Oficial No. 129, Tomo No. 444, del 3 de julio del mismo año, se emitieron nuevas reformas. Entre estas modificaciones, se ajustó nuevamente el artículo 46, estableciendo finalmente que la entrada en vigencia de la referida Ley sería a partir del 7 de agosto de 2024. Esta serie de ajustes legislativos refleja la complejidad del proceso de transición y la necesidad de afinar los detalles para asegurar una implementación exitosa de la nueva entidad reguladora.
El Presupuesto de la SRS
El presupuesto aprobado para la Superintendencia de Regulación Sanitaria, por un monto de $7,269,060, representa una reducción significativa en comparación con los $14,025,350 asignados anteriormente a la Dirección Nacional de Medicamentos. Esta disminución del 48.2% en el presupuesto plantea interrogantes sobre cómo la nueva entidad logrará cumplir con todas las funciones heredadas de la DNM y las nuevas responsabilidades asignadas.
El presupuesto de la SRS se compone de diversos ingresos que suman un total de $7,269,060. Los Ingresos Corrientes constituyen la mayor parte, alcanzando $7,264,060. Dentro de esta categoría, las Tasas y Derechos representan la fuente más significativa con $6,527,504. La Venta de Bienes y Servicios aporta $2,000, mientras que los Ingresos Financieros y Otros suman $194,770. Las Transferencias Corrientes, provenientes específicamente de la Dirección Nacional de Medicamentos, ascienden a $539,786. Por otro lado, los Ingresos de Capital, derivados de la Venta de Activos Fijos, contribuyen con $5,000 al presupuesto total.
Presupuesto de la Superintendencia de Regulación Sanitaria
El presupuesto se distribuye en dos unidades presupuestarias principales. La Dirección y Administración Institucional recibe una asignación de $2,770,450, mientras que la Regulación Sanitaria de Productos, que constituye el núcleo de las actividades de la Superintendencia, cuenta con un presupuesto de $4,498,610. Esta distribución refleja un enfoque en las funciones regulatorias y de supervisión de la entidad.
Relación de Propósitos con recursos asignados
Dentro de la unidad de Dirección y Administración Institucional, se asignan $2,170,450 a la Dirección Superior y Administración. El propósito de esta asignación es proporcionar apoyo técnico y administrativo, asegurando el uso racional y eficiente de los recursos institucionales mediante la aplicación de todas las etapas del proceso administrativo, en conformidad con la normativa vigente.
Por su parte, la unidad de Regulación Sanitaria de Productos cuenta con $4,498,610 destinados al Registro, Autorizaciones y Vigilancia de Productos Sanitarios. Este monto se enfoca en garantizar la calidad, accesibilidad, eficiencia y seguridad de los productos regulados, en estricto cumplimiento de la Ley de la Superintendencia de Regulación Sanitaria.
Distribución del Presupuesto de la Superintendencia de Regulación Sanitaria
En la unidad de Dirección y Administración Institucional, las Remuneraciones constituyen el rubro más significativo con $2,196,160. Las Adquisiciones de Bienes y Servicios reciben $384,380, mientras que los Gastos Financieros y Otros suman $48,880. Se destinan $36,500 a Transferencias Corrientes y $104,530 a Inversiones en Activos Fijos.
Para la unidad de Regulación Sanitaria de Productos, las Remuneraciones también representan la mayor partida con $3,432,490. Las Adquisiciones de Bienes y Servicios cuentan con $683,430, los Gastos Financieros y Otros con $1,240, y las Inversiones en Activos Fijos con $381,450.
Plazas y Personal
La Superintendencia contará con un total de 663 plazas a tiempo completo, distribuidas en diversos rangos salariales. El rango más numeroso es el de $1,401.00 – $1,500.99, con 202 plazas, seguido por el de $1,101.00 – $1,200.99, con 132 plazas. En el extremo superior, hay 67 plazas con salarios de $2,301.00 en adelante, mientras que en el rango más bajo, de $701.00 – $750.99, se encuentran 71 plazas. Esta distribución refleja una estructura salarial diversificada que abarca desde posiciones de entrada hasta cargos de alta responsabilidad. El monto total destinado a remuneraciones asciende a $3,901,960.
La clasificación del personal por actividad revela una estructura organizativa enfocada en la capacidad técnica. El grueso del personal, 614 plazas, está categorizado como Personal Técnico, con un presupuesto de $3,139,560. El Personal Administrativo ocupa 44 plazas con un monto de $670,400. En los niveles superiores, se cuenta con 4 plazas de Personal Ejecutivo que suman $68,000, y una única plaza de Personal de Gobierno con un presupuesto de $24,000. Esta distribución subraya el énfasis de la Superintendencia en contar con un sólido cuerpo técnico para cumplir con sus funciones regulatorias y de supervisión.
Distribución de Plazas y Remuneraciones
El artículo 42 del decreto de creación de la SRS establece un proceso exhaustivo de transferencia de recursos y responsabilidades. Las instituciones involucradas en la transición deberán transferir la totalidad de archivos, expedientes, bases de datos, credenciales, accesos, códigos fuente de sistemas informáticos, documentos físicos o digitales, y otros activos de tecnología o información. Esta transferencia abarca todos los elementos necesarios para el cumplimiento de las funciones atribuidas a la Superintendencia, así como las autorizaciones y registros de productos y establecimientos regulados bajo la nueva ley.
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