Bukele aprobado por le 85.2% – LPG y el 90.1% – TResearch

13 min de lectura
0 vistas 0 comentarios

Por Alessia Genoves


Nayib Bukele es aprobado con un 90.1% y un 85.2% de la población salvadoreña, de acuerdo con las últimas encuestas de opinión pública. La Prensa Gráfica (LPG) reportó, en junio de 2025, un 85.2% de aprobación al sexto año de gobierno presidencial, según los resultados de opinión de 1,518 entrevistas telefónicas. Paralelamente, Tresearch International registró en abril de 2025 un 90.1% de respaldo, cifra que se alinea con el 89% documentado por CID Gallup en septiembre de 2024.

No obstante, la reciente encuesta de El Diario de Hoy (EDH) publicó en mayo de 2025 una medición del Centro de Opinión Pública (COP) que situó la aprobación en 55%, señalando una caída de 20 puntos porcentuales en un año y atribuyendo el descenso al rechazo de políticas como la minería metálica y el uso del CECOT para deportados. La divergencia entre estos resultados responde a diferencias metodológicas y temporales; así como a la medición de hechos de contexto, más que a la popularidad del presidente.

LPG (85.2%), EDH (55%) y Tresearch (90.1%)

La encuesta de LPG Datos, realizada del 12 al 20 de mayo de 2025, mostró que el 85.2% de los salvadoreños aprueba la gestión de Bukele al cumplir 6 años en el cargo, con una muestra de 1,518 personas y nivel de confianza del 95%. Este estudio detectó que la aprobación “entusiasta” (quienes aprueban “mucho”) bajó del 61.1% al 50.2% respecto al cierre del primer mandato, mientras la desaprobación “fuerte” aumentó ligeramente. Geográficamente, las zonas rurales registraron mayor respaldo (Occidente 87.5%, Oriente 86.4%) que el Área Metropolitana de San Salvador (82.2%), y demográficamente, los jóvenes de 18-25 años mostraron el índice más alto (90.3%).

En contraste, la encuesta de El Diario de Hoy/COP, realizada en abril de 2025 con 1,000 entrevistas online, reveló que solo el 55% evaluaba positivamente al presidente, marcando “una tendencia de disminución sostenida” según el analista Carlos Araujo durante la presentación: “Vemos un bajón sostenido en la imagen del presidente […] porque para la población siguen los mismos problemas, siguen responsabilizando al presidente en esos problemas”. Esta medición, que abarcó hasta el 1 de mayo de 2025, identificó que el 51% evaluaba negativamente al gobierno central, superando por primera vez a las valoraciones positivas (46%).

Tresearch International, en su estudio de abril de 2025, documentó un 90.1% de aprobación consolidada (“de acuerdo” o “en parte de acuerdo”), con solo un 8.4% de desacuerdo. La firma destacó que el 86.4% de los ciudadanos “cree siempre o la mayoría de las veces” en los anuncios presidenciales, reforzando la narrativa de eficacia gubernamental.

Gráfico Bukele

Metodológicamente, las diferencias son notorias: mientras LPG y Tresearch usaron muestras más amplias y métodos telefónicos o mixtos, la encuesta de EDH/COP se basó en entrevistas online con menor representatividad rural (solo 30% de participantes en AMSS). Temporalmente, la medición de EDH capturó un momento posterior a anuncios clave como el aumento salarial (1 de mayo).

Adicionalmente, las preguntas divergen: EDH/COP midió aprobación simple (“positivo/negativo”), mientras LPG desagregó en “aprueba mucho/algo” y Tresearch incorporó escalas de intensidad (“de acuerdo/en parte”).

El tratamiento de variables económicas también explica discrepancias. La encuesta de EDH/COP situó el costo de vida como principal problema nacional (25%), con un 56% afirmando que su situación económica estaba “peor que el año pasado”. En cambio, LPG reportó que solo el 51.9% creía que Bukele había “ayudado a resolver problemas económicos”, pero destacó que el 88.5% atribuía como logro principal la seguridad, minimizando el peso de las críticas económicas. Tresearch, por su parte, omitió desgloses económicos en su cifra global de 90.1%, aunque en estudios complementarios (CID Gallup) registró que el 67% de salvadoreños consideraba su situación económica “mejor” en enero de 2024.

La disparidad en los resultados responde a cómo el enfoque temático de cada encuesta modela los resultados finales. De modo que EDH se centra en los problemas cotidianos, como el costo de la canasta básica, el costo de vida, entre otras cosas; mientras que, en cambio, LPG y Tresearch se basan tanto en la popularidad del Presidente, su aprobación, y políticas de Seguridad Pública.

CID Gallup de 2022 a 2024

CID Gallup ha monitoreado la aprobación de Bukele con metodología consistente desde 2022, utilizando muestras mínimas de 1,200 casos y márgenes de error de ±2.8 puntos. En septiembre de 2023, documentó un 88% de evaluación “muy buena o buena”, que aumentó a 89% en septiembre de 2024, consolidando una trayectoria ascendente a pesar de fluctuaciones menores.

Como detalló la firma, este crecimiento de un punto porcentual anual se sostuvo en desgloses demográficos clave: el respaldo fue del 92% entre evangélicos, 85% entre católicos y 89% en otros grupos religiosos; por nivel educativo, alcanzó 87% en universitarios, 92% en personas con educación secundaria y 88% en quienes solo tienen primaria. Comparativamente, Bukele superó en 2024 a líderes regionales como Luis Abinader (61%) o Rodrigo Chaves (43%), y fue calificado como figura con opinión “muy favorable” por el 90% de los salvadoreños, la proporción más alta en América Latina según la misma encuesta.

La avaluación de la opinión pública también diagnostica las preferencias sobre los hitos políticos. En noviembre de 2022, CID Gallup registró que el 94.1% votaría por Bukele en una eventual reelección, cifra que reflejaba el respaldo acumulado tras la implantación del régimen de excepción. Para septiembre de 2023, la aprobación se estabilizó en 88%, coincidiendo con debates sobre minería metálica y tensiones internacionales.

Un año después, el 89% de septiembre de 2024 se alineó con indicadores económicos positivos: reducción del 3.5% en la Canasta Básica Alimentaria Urbana (de $254.79 a $245.89) y aumento del 12% en salarios mínimos. CID Gallup correlacionó explícitamente estos factores: en enero de 2024, el 67% de salvadoreños consideraba su situación económica “mejor” que el año anterior, y en septiembre de 2024, el 61% esperaba mejoras para 2025, solo superado por Panamá (67%) en expectativas regionales.

La seguridad permaneció como eje central del respaldo. Según datos de la Fiscalía General de la República (FGR), los homicidios intencionales bajaron un 96% entre 2022 (496 casos) y 2024 (114 casos), con diciembre de 2024 registrando solo un homicidio. Esta reducción, calificada como “sin precedentes” en la historia reciente, transformó la naturaleza de la violencia: mientras en 2022 el 86.5% de homicidios se atribuía a “delincuencia general”, en 2024 esa categoría representó solo el 28.9%.

La firma integró estos datos en su análisis, señalando que “los resultados positivos se atribuyen a decisiones audaces en áreas neurálgicas como seguridad”, reforzando la narrativa gubernamental. No obstante, también documentó críticas persistentes: en septiembre de 2024, el 46% de salvadoreños consideraba la corrupción un problema principal, superando el promedio regional (42% en Colombia, 39% en Guatemala).

Contexto sociopolítico

Las encuestas analizadas coinciden en señalar la seguridad como principal motor de aprobación, pero divergen en la interpretación de factores económicos y democráticos. En LPG Datos, el 88.5% identificó la seguridad como “principal logro”, con desgloses específicos: “ha mejorado la seguridad del país” (70.2%), “combate a pandillas” (9.6%) y “combate a la delincuencia” (7.4%). Por el contrario, el 24.3% consideró los “fracasos económicos” como principal debilidad, citando “no ha mejorado la economía” (11.1%) y “no ha generado empleo” (4.2%). Esta dualidad explica por qué, pese a críticas sectoriales, la aprobación aggregate se mantiene alta en LPG y Tresearch. CID Gallup profundizó en esta paradoja: mientras el 50% de salvadoreños consideraba en 2024 que “la democracia es preferible a cualquier forma de gobierno” (frente al 80% de Argentina), el 89% aprobaba a un gobierno acusado de prácticas autoritarias.

El uso del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) ilustra estas tensiones. La encuesta de EDH/COP reveló que el 63% rechazaba su utilización para deportados venezolanos, calificando la medida como contradictoria con los derechos humanos. CID Gallup, aunque no incluyó preguntas específicas sobre el CECOT, registró que solo el 50% de salvadoreños valoraba la democracia, sugiriendo una disposición ciudadana a intercambiar libertades por seguridad. La minería metálica generó consenso negativo: según EDH/COP, el 68% la rechazaba, respaldado por movimientos sociales y la Iglesia Católica que entregaron 150,000 firmas para su derogación.

Las expectativas económicas emergen como variable predictiva. CID Gallup mostró que el 61% de salvadoreños esperaba mejoras en su economía familiar para 2025, solo superado por Panamá (67%) en la región. Esta percepción se sustentó en datos concretos: incrementos del salario mínimo a $408.80 en comercio/industria (junio 2025) y reducciones en la Canasta Básica. Según cálculos de la firma, un trabajador industrial podrá adquirir 1.66 canastas básicas en 2025 frente a 1.48 en 2024, mejorando su poder adquisitivo por primera vez en décadas.

La reelección de Bukele

Pese a las divergencias, todas las encuestas coinciden en un respaldo mayoritario a la continuidad de Bukele. En noviembre de 2022, Tresearch documentó que el 94.1% votaría por su reelección, cifra que se mantuvo estable en mediciones posteriores. CID Gallup no midió intención de voto directa, pero en septiembre de 2024 ubicó a Bukele como figura con opinión “muy favorable” para el 90%, superando a todos los líderes regionales. LPG, aunque no abordó el tema en su encuesta de 2025, citó estudios anteriores donde el 77.2% respaldaba una eventual reelección. Esta tendencia trasciende metodologías y se vincula a percepciones de eficacia: como resumió Tresearch, “una porción dominante de la ciudadanía percibe a Bukele como un líder carismático y pragmático que ha sabido interpretar aspiraciones de cambio”.

Los datos de violencia sustentan esta narrativa. Según la FGR, los homicidios bajaron de 496 en 2022 a 114 en 2024, con una proyección de menos de 100 para 2025. CID Gallup integró estos indicadores en su análisis, destacando que El Salvador pasó de ser “uno de los países más violentos” a tener tasas inferiores a la media latinoamericana. Para poblaciones rurales y jóvenes —segmentos con aprobación superior al 86% en LPG—, esta transformación justificó apoyo continuo, amortiguando críticas a políticas económicas o democráticas.

Las encuestas tienen metodologías distintas

La disparidad entre el 55% (EDH) y 90.1% (Tresearch) refleja diferencias técnicas. La encuesta de EDH/COP usó muestreo online con 1,000 casos, limitando la representatividad de zonas rurales y poblaciones mayores sin acceso digital. Su pregunta directa sobre “evaluación positiva/negativa” simplificó matices, capturando descontento coyuntural tras anuncios como la minería. En cambio, Tresearch aplicó entrevistas telefónicas/cara a cara con desgloses por intensidad (“de acuerdo/en parte”), amortiguando respuestas polarizadas. LPG combinó ambas aproximaciones: su escala de cuatro niveles (“aprueba mucho/algo, desaprueba mucho/algo”) explicó por qué el 85.2% aggregate incluía solo 50.2% de aprobación “fuerte”.

CID Gallup priorizó comparabilidad regional, usando metodología homologada en 15 países. Su pregunta “¿califica como muy buena o buena la gestión presidencial?” permitió ubicar a Bukele como el mejor evaluado en América Latina (89%), frente al 76% de José Raúl Mulino (Panamá) o 54% de Rodrigo Chaves (Costa Rica). La firma también controló variables de confianza: en septiembre de 2024, el 87% de personas con educación superior aprobaba a Bukele, descartando sesgos por nivel formativo. Temporalmente, sus mediciones evitaban periodos de alta controversia (como debates mineros), lo que explica consistencia frente a la volatilidad de EDH/COP.

El tratamiento de “no respuestas” también varió. EDH/COP reportó que el 30% de su muestra estaba en San Salvador, donde la desaprobación era mayor (44% frente a 37% en zonas rurales según LPG). Tresearch, en cambio, ponderó por densidad poblacional, asignando mayor peso a respuestas rurales donde la aprobación superaba el 86%. Estas decisiones técnicas, sumadas a fechas de campo distintas (abril para EDH/COP y Tresearch, mayo para LPG, septiembre para CID Gallup), demuestran que las encuestas no son equiparables de forma cruda, sino que requieren análisis contextual.

About The Author


Descubre más desde Diario Fuentes

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

COMENTARIOS (0)

Comenta éste artículo

error: Content is protected !!

Descubre más desde Diario Fuentes

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Descubre más desde Diario Fuentes

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo